El escándalo en San Lorenzo volvió a poner a la escena la impunidad de las barras bravas, como si el bochornoso descenso de River no haya dejado ningun enseñanza.
¿Qué están esperando los que manejan el circo del fútbol para de una vez por todas terminar con esta locura? Como si los muertos en enfrentamientos no bastaran, parecería que sólo se espera que la tragedia le ocurra a un protagonista (léase jugador, árbitro, técnico...).
Ante la situación apremiante que vive el cuadro de Boedo, los dirigentes de turno vuelven a mostrar una connivencia alarmante, como siempre lavándose las manos como si no supieran quienes son los que realizan estos actos mafiosos. Lo sucedido en Córdoba primero y Núñez después, fue solo una mancha más a nuestro querido deporte. El descenso de River, que significó los hechos gravísimos de violencia fueron pasados de largo como colectivo lleno: nadie aprendió nada, nadie fue responsable.
Todo se vuelve inútil: todas las opiniones (periodísticas, de los verdaderos hinchas y hasta de jugadores y técnicos) no sirven de nada ante un aparato mafioso, pero a su vez político y hasta sindical, que necesita de estas lacras que siguen manchando al fútbol con su violencia, corrupción e impunidad. No es casual que muchos barras hallan participado de actos delictivos fuera del ámbito deportivo, inmiscuidos en cuestiones políticas y sociales.
Ante esto, Grondona sigue con su reinato hasta vaya uno a saber cuando, y aparece en escena un personaje no menos dudoso, adjudicandose un triunfo basado en camaras ocultas, conventillos y periodístas poco creíbles, que tambíen contribuyen al caos global en el que vive nuestro golpeado fútbol argentino.
Esperemos que de una vez por todas, el fútbol dé una vuelta de tuerca y no termine siendo, como el libro de García Márquez: "Crónica de una muerte anunciada".
Análisis Deportivo
Este es un blog dedicado al deporte, a analizar distintas especialidades y temas desde un ángulo distinto. Me interesa que cada persona deje su punto de vista y abrir el debate, tanto desde lo deportivo como de los aspectos que rodean al deporte: sociedad, cultura, educación, etc... Este blog fue creado el 4 de abril de 2010 Entra y dejá tu opinión y/o comentario! Sebastián Murstein
jueves, 27 de octubre de 2011
lunes, 25 de julio de 2011
MARADONA SE EQUIVOCÓ: LA PELOTA SE MANCHÓ HACE RATO
Insólitamente la AFA aprobó un nuevo formato de torneo: la A y la B nacional se fusionarán para realizar una competición de 40 equipos. ¿El peor momento de la historia de nuestro fútbol?
Se sabía con con el descenso histórico de River el fútbol argentino iba a cambiar: no solo en cuanto a la televisasión, sino también con el enfoque periodístico y la relevancia que iba a tomar la B nacional (fomentado por los descensos de Gimnasia y Huracán). Pero la mano negra e impune que maneja nuestra pasión cruzó el límite de lo verosímil y terminó por manchar totalmente de negro la número 5.
Un torneo de 40 equipos, producto de la fusión de la Primera división con la B nacional. Esta medida, que en las pocas horas que tuvo de conocida encontró el casi repudio unánime de periodistas, hinchas, socios y amantes de este deporte, fue tomada apresuradamente y, como últimamente en la AFA, la noticia quedó sospechada de tintes por lo menos turbios.
Se pueden deducir varias cosas: una de ellas es que los clubes grandes, ante la paupérrima situación actual que viven en casi todas sus aristas como instituciones (River es la máxima expresión de esta decadencia), seguirán impunemente como si nada hubiera sucedido. Ante el peligro de que otro club grande descienda, tanto Boca como Racing, Independiente y San Lorenzo ya no tendrán que preocuparse por la promoción. Mientras que River, jugará la B nacional sabiendo que de todas formas, volverá a estar con los equipos de primera división. ¿Qué pasará con Aguilar y todos los fraudes que realizó en su gestión? ¿El vaciamiento de San Lorenzo será olvidado como cuando uno deja atrás el otoño? ¿Independiente y su enorme pasivo no será investigado? Porque si bien cada club grande tiene su situación particular, es innegable que a nivel estructural todo tiene que ver con todo y desde Grondona para abajo todo está manchado (que casualidad que el ex presidente de River esté trabajando en Suiza en un cargo de la FIFA).
La primera división será desprestigiada totalmente: ya no será difícil acceder a la máxima categoría, mientras que seguramente los clubes más chicos seguirán recibiendo miserias en el reparto de la torta y persistirán sus duras sanciones ante hechos repudiables.
Entonces: ¿qué es lo que se intenta disfrazar? Cambiar el formato no llevará a que mágicamente desaparezcan las barras bravas, las zonas liberadas de los policías, las cuestionables gestiones y negociados dirigenciales y demás. ¿A qué quieren llegar con esto? Claramente, Dieguito queridó, la pelota se manchó, y desde hace ya mucho tiempo.
Se sabía con con el descenso histórico de River el fútbol argentino iba a cambiar: no solo en cuanto a la televisasión, sino también con el enfoque periodístico y la relevancia que iba a tomar la B nacional (fomentado por los descensos de Gimnasia y Huracán). Pero la mano negra e impune que maneja nuestra pasión cruzó el límite de lo verosímil y terminó por manchar totalmente de negro la número 5.
Un torneo de 40 equipos, producto de la fusión de la Primera división con la B nacional. Esta medida, que en las pocas horas que tuvo de conocida encontró el casi repudio unánime de periodistas, hinchas, socios y amantes de este deporte, fue tomada apresuradamente y, como últimamente en la AFA, la noticia quedó sospechada de tintes por lo menos turbios.
Se pueden deducir varias cosas: una de ellas es que los clubes grandes, ante la paupérrima situación actual que viven en casi todas sus aristas como instituciones (River es la máxima expresión de esta decadencia), seguirán impunemente como si nada hubiera sucedido. Ante el peligro de que otro club grande descienda, tanto Boca como Racing, Independiente y San Lorenzo ya no tendrán que preocuparse por la promoción. Mientras que River, jugará la B nacional sabiendo que de todas formas, volverá a estar con los equipos de primera división. ¿Qué pasará con Aguilar y todos los fraudes que realizó en su gestión? ¿El vaciamiento de San Lorenzo será olvidado como cuando uno deja atrás el otoño? ¿Independiente y su enorme pasivo no será investigado? Porque si bien cada club grande tiene su situación particular, es innegable que a nivel estructural todo tiene que ver con todo y desde Grondona para abajo todo está manchado (que casualidad que el ex presidente de River esté trabajando en Suiza en un cargo de la FIFA).
La primera división será desprestigiada totalmente: ya no será difícil acceder a la máxima categoría, mientras que seguramente los clubes más chicos seguirán recibiendo miserias en el reparto de la torta y persistirán sus duras sanciones ante hechos repudiables.
Entonces: ¿qué es lo que se intenta disfrazar? Cambiar el formato no llevará a que mágicamente desaparezcan las barras bravas, las zonas liberadas de los policías, las cuestionables gestiones y negociados dirigenciales y demás. ¿A qué quieren llegar con esto? Claramente, Dieguito queridó, la pelota se manchó, y desde hace ya mucho tiempo.
domingo, 17 de julio de 2011
ARGENTINA Y BRASIL AFUERA
Ambos por penales, fueron eliminados injustamente por Uruguay y Paraguay respectivamente. ¿Poco vuelo futbolístico o mediocridad a nivel mundial?
La tristeza de la eliminación Argentina sumó hoy una derrota impensada: Brasil fue más que una Paraguay amarreta, pero aguantó con un Villar enorme y pasó en una historica definición por penales.
En cuanto al conjunto de Batista, fue más que una Uruguay que se quedó con uno menos a los 30 del primer tiempo por expulsión de Pérez. Messi estuvo intratable, pero quedó evidenciado que el conjunto local depende de su inspiración. Defensivamente, la selección mostró su peor cara, con un Luis Suarez y un Diego Forlán incontenibles para Burdisso y Milito, ambos de flojo partido.
Cabe destacar que Muslera terminó siendo determinante en la victoria charrúa, no solo por el penal contenido a Carlos Tévez, sino también por las sendas situaciones de gol ahogadas a los jugadores argentinos.
La gran responsabilidad del fracaso argentino (fracaso porque sólo se gano 1 partido de 4, jugando en condición de local y ante el grupo más accesible de la Copa), es del técnico Batista. No fueron convocados volantes por afuera (se podría haber probado con Jonás Gutiérrez, Augusto Fernández, Sebastián Leto, entre otros). Se convocó a un interesante proyecto de nº 3, como es Marcos Rojo, y por una mala actuación en el debut, se volvió a recurrir a Zanetti, quien con 38 años sigue siendo el único lateral fijo del equipo. Sí se encontró en Zabaleta una opción más que válida para el lateral derecho, aunque tampoco empezó como titular y se fue ganando el puesto.
El checho pregonó una idea de juego interesante, de posesión de la pelota permanente y salida prolija, pero que por momentos fue carente de ritmo, velocidad y profundidad. Nunca se supo a qué jugó Cambiasso, Banega tampoco demostró su toque y panorama y por eso fue reemplazado por Gago, quien en el match ante Costa Rica y en el primer tiempo ante Uruguay fue determinante y el mejor socio que Messi pudo encontrar.
Será tiempo de revisar lo realizado en esta copa, tanto los aspectos positivos como negativos. Se deberá volver a las raíces de los juveniles, que también estan cayendo en desgracia, luego de los tiempos dorados de Pekerman y Tocalli. Con los hechos puestos, parecería que la era Maradona no terminó, por más que el 10 no siga al frente de la celeste y blanca.
En el caso de Brasil, también el scratch muestra una falta total de resultados alarmante, por más que en las últimas copas América las ganaron frente a Argentina.
Con resultados similares a los de nuestra selección, la verdeamarelha fue más que un Paraguay que estuvo totalmente abocado a meter, correr y quitar espacios. Robinho fue de lo mejor de los de Menezes, con su habilidad, panorama y reveldía. Sin embargo, Brasil se encontró con la muralla de Villar, quién como Muslera, mantuvo a su selección con vida, luego de varias situaciones de Pato (no estuvo del todo fino), Lúcio o Neymar.
Ya son dos mundiales que ambas selecciones no pasan de cuartos y también desde hace un tiempo que no demuestran un nivel superior acorde a las mega estrellas que poseen en sus planteles. Hoy por hoy, un equipo corredor, ordenado, luchador y prolijo puede ganar cualquier cosa. No por nada los 2 gigantes de América están fuera de la Copa, y en semis quedaron Perú y Paraguay.
La tristeza de la eliminación Argentina sumó hoy una derrota impensada: Brasil fue más que una Paraguay amarreta, pero aguantó con un Villar enorme y pasó en una historica definición por penales.
En cuanto al conjunto de Batista, fue más que una Uruguay que se quedó con uno menos a los 30 del primer tiempo por expulsión de Pérez. Messi estuvo intratable, pero quedó evidenciado que el conjunto local depende de su inspiración. Defensivamente, la selección mostró su peor cara, con un Luis Suarez y un Diego Forlán incontenibles para Burdisso y Milito, ambos de flojo partido.
Cabe destacar que Muslera terminó siendo determinante en la victoria charrúa, no solo por el penal contenido a Carlos Tévez, sino también por las sendas situaciones de gol ahogadas a los jugadores argentinos.
La gran responsabilidad del fracaso argentino (fracaso porque sólo se gano 1 partido de 4, jugando en condición de local y ante el grupo más accesible de la Copa), es del técnico Batista. No fueron convocados volantes por afuera (se podría haber probado con Jonás Gutiérrez, Augusto Fernández, Sebastián Leto, entre otros). Se convocó a un interesante proyecto de nº 3, como es Marcos Rojo, y por una mala actuación en el debut, se volvió a recurrir a Zanetti, quien con 38 años sigue siendo el único lateral fijo del equipo. Sí se encontró en Zabaleta una opción más que válida para el lateral derecho, aunque tampoco empezó como titular y se fue ganando el puesto.
El checho pregonó una idea de juego interesante, de posesión de la pelota permanente y salida prolija, pero que por momentos fue carente de ritmo, velocidad y profundidad. Nunca se supo a qué jugó Cambiasso, Banega tampoco demostró su toque y panorama y por eso fue reemplazado por Gago, quien en el match ante Costa Rica y en el primer tiempo ante Uruguay fue determinante y el mejor socio que Messi pudo encontrar.
Será tiempo de revisar lo realizado en esta copa, tanto los aspectos positivos como negativos. Se deberá volver a las raíces de los juveniles, que también estan cayendo en desgracia, luego de los tiempos dorados de Pekerman y Tocalli. Con los hechos puestos, parecería que la era Maradona no terminó, por más que el 10 no siga al frente de la celeste y blanca.
En el caso de Brasil, también el scratch muestra una falta total de resultados alarmante, por más que en las últimas copas América las ganaron frente a Argentina.
Con resultados similares a los de nuestra selección, la verdeamarelha fue más que un Paraguay que estuvo totalmente abocado a meter, correr y quitar espacios. Robinho fue de lo mejor de los de Menezes, con su habilidad, panorama y reveldía. Sin embargo, Brasil se encontró con la muralla de Villar, quién como Muslera, mantuvo a su selección con vida, luego de varias situaciones de Pato (no estuvo del todo fino), Lúcio o Neymar.
Ya son dos mundiales que ambas selecciones no pasan de cuartos y también desde hace un tiempo que no demuestran un nivel superior acorde a las mega estrellas que poseen en sus planteles. Hoy por hoy, un equipo corredor, ordenado, luchador y prolijo puede ganar cualquier cosa. No por nada los 2 gigantes de América están fuera de la Copa, y en semis quedaron Perú y Paraguay.
domingo, 29 de mayo de 2011
DERIVADOS DE UNA VICTORIA HISTÓRICA

El Barça repitió la historia de Roma 2009 y humilló al Manchester. Aquí, no sólo lo que dejó el partido, sino algunos comentarios adicionales sobre el histórico encuentro.
Barcelona sigue haciendo historia: a su manera, la del juego asociado, rápido, movedizo y posesivo (en cuanto al control del útil). Aplastó al Manchester y logró la 4ta Champions en su historia (tercera en los últimos 5 años).
Se decía que era el partido de la década y lo fue, pero no por la paridad o las tantísimas situaciones de gol que uno y otro pudieron tener. Fue histórica por la supremacía de una idea, que sólo encontró rival el año pasado, cuando Mourinho y su Inter dejaron al conjunto de Guardiola sin posibilidad del bicampeonato.
La táctica de apretar bien arriba y asfixiar a los culés le duró diez minutos a los de Ferguson: en cuanto Xavi, Iniesta y compañía se asentaron, ya nada hubo para hacer. En ese comienzo, Ferguson intentó tapar las subidas de Alves y Abidal con la presencia de Park y Valencia respectivamente. En el medio, la sabiduría de Giggs (pobre partido del histórico gales) y la dinámica de Carrick. Sir Alex se la jugó en ofensiva con el tándem Rooney - Hernández, pero solo el 10 pudo hacer algo, ante la errática tarde que tuvo el chicharito. Abajo, parecieron al comienzo sacar todo entre Vidic y Ferdinand, pero a medida que pasaban los minutos el gol estaba al caer: primero Villa dos veces desde afuera; después Messi, que no la llegó a empujar tras un jugadón personal y posterior cesión al güaje. Xavi tambíen probó de afuera (voy a disentir con mucha gente: el mejor jugador del mundo lleva la 6 del Barcelona) y manejó a su antojo la mitad de la cancha. Ciertas concesiones en la marca en mitad de campo le permitieron al líder futbolístico blaugrana poner un pase exquisito con el revés del pie diestro para un Pedro (no más Pedrito por favor) que definió con sobrada categoría ante la salida de Van Der Saar. Parecía que una vendría uno después del otro y que Manchester no tenía manera de responder. Sin embargo, inesperada e injustamente, una mala y extraña salida desde el fondo de los catalanes, le permitió a Rooney el empate transitorio, tras un buen pase de Giggs en escasa posición adelantada. Premio demasiado grande para el United, que casi no había inquietado a Valdés.
En los segundos 45 minutos se vio el espectáculo más imponente que uno ni llegó a imaginar: una supremacía TAN marcada del Barcelona, que aún con el partido 1 a 1 dio la imagen de un Manchester derrotado, sin respuestas, física, emocional o futbolística. Porque el juego de toque permanente del Barcelona (que algunos lo discuten y tildan de aburrio y no ofensivo) genera justamente eso: desconcentración, fatiga física y mental, y psicológicamente impotencia, bronca y rendición. Ante esto, Messi la tomó en una inmejorable posición para sacudir de zurda y puso el 2 a 1 justo, sin tener oposición tanto defensiva como del 1 rival. Ese gol significó el knock out de los ingleses, que solo se escudaron en el coraje y vigor de un Wayne Rooney demasiado solitario y distinto a sus compañeros. El formidable derechazo de Villa que se coló en el ángulo del holandés fue el broche de oro a un segundo tiempo PERFECTO.
Ahora bien, uno luego de ver tamaña demostración de fútbol, tuvo que volver a lo doméstico, a lo nuestro... y sinceramente el resultado fue por lo menos desesperanzador: la ley del fútbol de que se juega con la posesión del elemento y que hay que darsela al compañero no existe (no solo aquí, sino también en otros lares del mundo). Caprichos, presiones e histerias, hacen de nuestro fútbol un reboleo constante, en el cual la cabeza de los plateístas queda contracturada de tanto levantar la vista para mirar como el esférico saca a relucir sus alas y emprende vertiginosos y furibundos vuelos. Por poner un ejemplo, lo de River hoy frente a Olimpo fue un despropósito futbolístico, un dolor de ojos incurable con cualquier tipo de medicamente, receta o macumba.
De todas formas, hay varias aristas que hacen imposible ver un "Barcelona" casero, aunque si hay que decir que el que "más se parece" es en estos momentos es Vélez. Con un plantel que viene trabajando desde hace mucho, con jugadores de inferiores de grandes capacidades técnicas y con un cuerpo técnico que está en la institución desde hace un par de años, el conjunto de Liniers intenta por el piso. Se le pueden sumar también las propuestas de Godoy Cruz (aun con todos sus cambios, sigue una buena senda futbolística) y de otros momentos que por momentos intentar darle el pase al compañero que posee la misma camiseta.
El trabajo de inferiores es fundamental para conseguir una estructura sólida y futbolísticamente agradable: las inferiores del conjunto español hacen jugar a sus jóvenes promesas de la manera en la que se ve reflejado el primer equipo: movilidad, juego a 1 o 2 toques, velocidad, presión constante, equipo corto... No es casualidad que de los habituales 11 titulares (si tomamos a Valdés; Alves, Piqué, Puyol, Abidal; Xavi, Busquets, Iniesta; Messi, Pedro y Villa), 8 sean de la famosa Masía. Si ponemos la mira en su acérrimo rival, veremos la diferencia: cada libro de pases el Madrid gasta millones de euros en traer a los mejores de cada conjunto, y desde hace años que no es el equipo ganador de las viejas épocas, a excepción de la conquista de la Copa del Rey, que seguramente no fue el objetivo prioritario de los de Florentino Pérez y cía.
Trabajo a largo plazo, convencimiento, dedicación, seriedad y afuera las presiones, puntos claves para lograr un fútbol mejor, aunque de todas formas la quita de los promedios en nuestro país pueda ayudar a calmar tanta histeria y empezar a ver más a menudo en nuestro fútbol "pequeños Barcelonas".
lunes, 18 de abril de 2011
RACING Y VÉLEZ, LOS GANADORES DE LA FECHA
Uno derrotó a su acérrimo rival de manera contundente y se volvió a prender. El otro, a pesar de no ganar, rescató un empate que no mereció y que lo puede poner en la cima.
El clásico de Avellaneda acaparó todas las miradas. La paternidad del rojo por sobre la academia y la larga sequía sin victorias racinguistas le daban el típico marco de clásico incierto, con un Racing que venía algo golpeado en los últimos compromisos. Sin embargo, el conjunto de Russo lo ganó casi de punta a punta, con una soberbia actuación de Teo Gutiérrez, quien con una deliciosa asistencia y un gol de goleador, hizo delirar a la multitud académica. Racing cortó así una racha muy larga de partidos sin victorias ante los de Mohamed, quienes siguen complicados con el promedio.
Si bien no ganó y podría haber quedado más lejos de la punta, Vélez rescató un milagroso empate en su visita a Santa Fé. Un punto que puede ser muy valorado cuando el torneo termine en 10 fechas. No jugó bien, no generó chances como siempre lo hace y se lo vio cansado, producto del tremendo trajín de partidos que viene acarreando entre Copa y torneo. Pero el fortín tiene alma de campeón, y cuando el buen juego no aparece, el espíritu de lucha y la garra se hacen presentes, como ayer. Sobre la hora, centro de Cubero, la bajó Ortíz y Zapata la empujó para darle un empate con sabor a triunfo. Más no se le puede pedir a un equipo que pelea, por ahora, en los 2 frentes utilizando poco más de 14 jugadores. El miércoles tiene una final contra San Lorenzo, que de pasarla, quedará en el top de la tabla. Por otro lado, Colón (ya sin Gamboa) tuvo las mejores chances y fue algo superior a su rival. Pero todavía no pudo sumar de a 3 de local, lo que lo deja sin chances de pelear más arriba.
Boca y Tigre protagonizaron un verdadero partidazo de aciertos y horrores defensivos. Stracqualursi entró en la historia al hacerle 3 goles en la Bombonera, gracias a las concesiones de una defensa de pobrísimo nivel, que dio todas las libertades para que le hagan todos los goles posibles. En la delantera, el conjunto xeneize sigue teniendo la pólvora mojada de Palermo (no es responsabilidad única del 9, ya que no lo abastecen nunca de la mejor manera) y sigue dependiendo de los chispazos de Román: volvió a convertir, pero físicamente se va desinflando como globo pinchado. Clemente Rodríguez con un tremendo derechazo puso un empate que deja a los 2 disconformes: uno porque no levanta y el otro porque siempre lo fue ganando y podría tranquilamente haberse retirado victorioso.
Estudiantes sufrió mucho en Bahía y gracias a la fortuna (el gol en contra de Mosset) se trajo un empate que fue demasiado para una pobre tarea pincharata. El equipo de De Felippe fue más y con esa linda propuesta de jugar por abajo, a la cabeza con la conducción de Rolle, estuvo cerca de sumar 3 puntos que además de sacarlo de la zona baja, lo hubieran posicionado bien arriba en la tabla. No hay que dejar de aclarar que la campaña de Olimpo es más que buena.
San Lorenzo, en el día sábado, debía demostrar que las tirantes relaciones internas no influían. Empezó mejor que un raro equipo grante (empezó el torneo con pinta de candidato pero se fue cayendo y no juega para nada bien), parecía que lo tenía dominado pero se le escapó por culpa de un ex quemero como Goltz. Lanús, que tiene muy buenos jugadores, depende demasiado de Valeri y por momentos es mezquino a la hora de proponer. Ramon Díaz se fue enojado en un partido que debió ganar y que terminó sumando a penas un punto.
Ante este panorama, River jugaba con todos los resultados puestos. Una victoria de los de López lo pondrían con 21 puntos, a 3 puntos de Vélez y sin tener que depender demasiado de lo que suceda entre semana para saber si está o no en la punta. A pesar del campo de juego, tanto River como Gimnasia dieron pena y aburrieron a todos, en un partido que sobre el final pareció despertar pero que contó con escasas situaciones y mucha, pero mucha fricción. Si bien alcanzaron a algunos rivales en la zona caliente de los promiedos, el punto no sirve de mucho: Gimnasia está a 5 de Huracán (último equipo en zona de promoción) y River tenía la chance de superar a Arsenal (enfrenta hoy a Banfield) y a Independiente, además de demostrar que está para pelear arriba y hacer un pequeño despegue, no sólo en puntos, sino también en lo mental.
Por último, Quilmes por fin supo lo que es ganar y hundió más a un Newell's que no encuentra la salida a una situación desesperante. En tanto que Godoy Cruz le sacó el invicto a Argentinos y se prendió en la parte alta de la tabla, ya sin tener que desglosarse en Copa y torneo.
El clásico de Avellaneda acaparó todas las miradas. La paternidad del rojo por sobre la academia y la larga sequía sin victorias racinguistas le daban el típico marco de clásico incierto, con un Racing que venía algo golpeado en los últimos compromisos. Sin embargo, el conjunto de Russo lo ganó casi de punta a punta, con una soberbia actuación de Teo Gutiérrez, quien con una deliciosa asistencia y un gol de goleador, hizo delirar a la multitud académica. Racing cortó así una racha muy larga de partidos sin victorias ante los de Mohamed, quienes siguen complicados con el promedio.
Si bien no ganó y podría haber quedado más lejos de la punta, Vélez rescató un milagroso empate en su visita a Santa Fé. Un punto que puede ser muy valorado cuando el torneo termine en 10 fechas. No jugó bien, no generó chances como siempre lo hace y se lo vio cansado, producto del tremendo trajín de partidos que viene acarreando entre Copa y torneo. Pero el fortín tiene alma de campeón, y cuando el buen juego no aparece, el espíritu de lucha y la garra se hacen presentes, como ayer. Sobre la hora, centro de Cubero, la bajó Ortíz y Zapata la empujó para darle un empate con sabor a triunfo. Más no se le puede pedir a un equipo que pelea, por ahora, en los 2 frentes utilizando poco más de 14 jugadores. El miércoles tiene una final contra San Lorenzo, que de pasarla, quedará en el top de la tabla. Por otro lado, Colón (ya sin Gamboa) tuvo las mejores chances y fue algo superior a su rival. Pero todavía no pudo sumar de a 3 de local, lo que lo deja sin chances de pelear más arriba.
Boca y Tigre protagonizaron un verdadero partidazo de aciertos y horrores defensivos. Stracqualursi entró en la historia al hacerle 3 goles en la Bombonera, gracias a las concesiones de una defensa de pobrísimo nivel, que dio todas las libertades para que le hagan todos los goles posibles. En la delantera, el conjunto xeneize sigue teniendo la pólvora mojada de Palermo (no es responsabilidad única del 9, ya que no lo abastecen nunca de la mejor manera) y sigue dependiendo de los chispazos de Román: volvió a convertir, pero físicamente se va desinflando como globo pinchado. Clemente Rodríguez con un tremendo derechazo puso un empate que deja a los 2 disconformes: uno porque no levanta y el otro porque siempre lo fue ganando y podría tranquilamente haberse retirado victorioso.
Estudiantes sufrió mucho en Bahía y gracias a la fortuna (el gol en contra de Mosset) se trajo un empate que fue demasiado para una pobre tarea pincharata. El equipo de De Felippe fue más y con esa linda propuesta de jugar por abajo, a la cabeza con la conducción de Rolle, estuvo cerca de sumar 3 puntos que además de sacarlo de la zona baja, lo hubieran posicionado bien arriba en la tabla. No hay que dejar de aclarar que la campaña de Olimpo es más que buena.
San Lorenzo, en el día sábado, debía demostrar que las tirantes relaciones internas no influían. Empezó mejor que un raro equipo grante (empezó el torneo con pinta de candidato pero se fue cayendo y no juega para nada bien), parecía que lo tenía dominado pero se le escapó por culpa de un ex quemero como Goltz. Lanús, que tiene muy buenos jugadores, depende demasiado de Valeri y por momentos es mezquino a la hora de proponer. Ramon Díaz se fue enojado en un partido que debió ganar y que terminó sumando a penas un punto.
Ante este panorama, River jugaba con todos los resultados puestos. Una victoria de los de López lo pondrían con 21 puntos, a 3 puntos de Vélez y sin tener que depender demasiado de lo que suceda entre semana para saber si está o no en la punta. A pesar del campo de juego, tanto River como Gimnasia dieron pena y aburrieron a todos, en un partido que sobre el final pareció despertar pero que contó con escasas situaciones y mucha, pero mucha fricción. Si bien alcanzaron a algunos rivales en la zona caliente de los promiedos, el punto no sirve de mucho: Gimnasia está a 5 de Huracán (último equipo en zona de promoción) y River tenía la chance de superar a Arsenal (enfrenta hoy a Banfield) y a Independiente, además de demostrar que está para pelear arriba y hacer un pequeño despegue, no sólo en puntos, sino también en lo mental.
Por último, Quilmes por fin supo lo que es ganar y hundió más a un Newell's que no encuentra la salida a una situación desesperante. En tanto que Godoy Cruz le sacó el invicto a Argentinos y se prendió en la parte alta de la tabla, ya sin tener que desglosarse en Copa y torneo.
martes, 15 de marzo de 2011
EL BAYERN TIENE UN HEROICO VERDUGO: INTERNAZIONALE

En una serie vibrante, el conjunto italiano derrotó 3-2 a los alemanes como visitante en un partidazo que tuvo varias cambios en el resultado. Julio César fue gran protagonista en los 90 minutos.
Cuando Mario Gómez sentenció el 0-1 en Milán, muchos creían que se acababa la defensa del último campeón de la Champions. Lo difícil que es ganar en Alemania, sumado al buen juego que mostraron los de Van Gaal hacían de la clasificación una tarea casi imposible. Sin embargo, el Inter mostró un corazón, sacrificio e individualidades descomunales para otra vez amargarle la vida a los teutones.
Todo parecía encaminado, a pesar de todo, para los de Leonardo, gracias al tempranero gol de Eto'o. Así la serie igualada, el Inter se eregía como nuevo favorito tras conseguir el gol ansiado. Sin embargo, Bayern fue muy superior en el primer tiempo, con la habilidad de Robben como estandarte, sumado al trabajo en la contención y distribución tanto de Schweinsteiger como de Luiz Gustavo, la velocidad de Müller y la potencia ofensiva de Mario Gómez. Fue este último quien capitalizó al máximo un tremendo error de Julio César: sí, como en el partido de ida, el alemán aprovecho un flojo rebote del arquero brasilero y con una buena definición puso el empate parcial. Si bien con ese resultado los locales accedían a cuartos, siguieron ejerciendo su dominio sobre el rival y 10 minutos más tarde, Robben hizo de las suyas y la pelota le quedó servida a Müller, quien definió de manera exquisita ante la salida de César. A partir de allí, los de Van Gaal no pudieron aprovechar varias ocasiones para sentenciar la serie, en especial una insólita jugada que Gómez metío sobre la línea de gol, Ranocchia la tocó, el balón primero impacto en Müller y luego en el palo, dandole una vida más al conjunto italiano.
En el segundo tiempo, el arquero visitante se ridimió con un par de buenas atajadas. Lo que estaba claro era que los de Munich no le estaban asestando el golpe final a un conjunto que de a poco se jugaba todo lo que tenía, ya que necesitaba de dos goles para meterse entre los 8 mejores de Europa. Un tímido al comienzo pero luego más calmo Coutinho jugó una buena pelota cruzada para Eto'o, quien descargó hacia atrás para la entrada de Sneijder. El holandés, con un fuerte derechazo cruzado empató el encuentro y desde allí todo cambio. Ya sin Robben en cancha, los alemanes se quedaron sin recursos en delantera y perdían la pelota con facilidad. Ribery estaba cansado y no desequilibraba como en la primera etapa. El Inter iba e iba y llegando al epílogo del encuentro, a dos minutos del final, una patriada de Eto'o dejó solo al macedonio Pandev, que con un perfecto zurdazo al ángulo le dio la clasificación al Inter. No hubo tiempo para más y en el Bayern Munich nadie lo podia creer: ni los jugadores, ni Van Gaal ni los aficionados, que vieron cómo otra vez el Inter les amargaba en el torneo de clubes más importante del Mundo.
El Inter mostró atributos que lo ponen en carrera para por lo menos pelear hasta el último momento por mantener la corona del año pasado.
lunes, 7 de marzo de 2011
QUÉ DISTINTOS SON...

Vélez se recuperó y hundió aún más a un Boca que cada vez juega peor. Encima, el gol fue con el arma predilecta de Falcioni...
Se jugó un partido visagra en el Amalfitani. La importancia estaba dada por el mal arranque de ambos en el año y por los flojos funcionamientos demostrados. Vélez, venía de un empate increíble frente a Argentinos y con el mazazo que le propinó la Católica hacia un par de días. Por el lado de Boca, el pobre empate ante All Boys y la novela de Riquelme aún latente. Era la oportunidad ideal de cada uno para demostrar y demostrarse que pueden pelear arriba. Y en este contexto, los de Gareca terminaron festejando más que tres puntos.
Con la llamativa inclusión de Iván Bella como ocho (gran partido del zurdo juvenil), la vuelta de Silva tras el desgarro y la creación a cargo de Moralez y Ramírez, el fortín intentó con paciencia y predominando la tenencia de la pelota. La visita insinúo recargar el juego por su sector izquierdo, juntando a Rodríguez, Colazo y Erviti, pero esta idea fue solo un esbozo que quedó en la nada. El Boca de Falcioni juega de una manera simple: pelotazo desde cualquier sector del campo para Palermo y/o Mouche. Si estos pueden aguantarla, de a poco se le sumará algún volante (poquito en este caso de Rivero y Colazo, Erviti no pisó inmediaciones velezanas). Totalmente partido, con los 2 puntas aislados y el resto del equipo metido casi en su campo, Boca fue la contracara de un Vélez más compacto y sólido, aunque todavía le falta aceitar el funcionamiento colectivo y ser más punzante. El marcador se abrió con una receta made in Falcioni: córner de Moralez para un tremendo testazo de un ex Boca, Fernando Ortiz. Uno a cero y al entretiempo.
Vélez volvió a tener algunos minutos de quedo, como le sucedió frente al bicho una fecha atrás: dejó crecer a Boca, en especial a Mouche, quien contó con dos chances netas para empatar el partido. Sin emargo, el xeneize sólo fue eso: el desparpajo del 7, el único que tuvo algo de rebeldía. Con el correr de los minutos, el local mostró su mejor cara: triangulaciones, movilidad, precisión, cambios de ritmo y hasta pudo haber sentenciado el partido de no haber sido por García, quien le ahogó el grito a un Ramírez cada vez más asentado en el equipo. Se fue ovacionado Bella (figura de la cancha), ingresó Martínez, se fue Ramírez para que ingrese Augusto Fernández y por el lado de Boca, Viatri y Chávez poco pudieron hacer para cambiar una historia que ya estaba escrita.
Vélez tomó confianza de cara a una seguidilla importante de encuentros, entre Copa y campeonato, y se aprovechó de un Boca que cada vez está más enmarañado y que pide a gritos la vuelta de Juan Román Riquelme.
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