
En una serie vibrante, el conjunto italiano derrotó 3-2 a los alemanes como visitante en un partidazo que tuvo varias cambios en el resultado. Julio César fue gran protagonista en los 90 minutos.
Cuando Mario Gómez sentenció el 0-1 en Milán, muchos creían que se acababa la defensa del último campeón de la Champions. Lo difícil que es ganar en Alemania, sumado al buen juego que mostraron los de Van Gaal hacían de la clasificación una tarea casi imposible. Sin embargo, el Inter mostró un corazón, sacrificio e individualidades descomunales para otra vez amargarle la vida a los teutones.
Todo parecía encaminado, a pesar de todo, para los de Leonardo, gracias al tempranero gol de Eto'o. Así la serie igualada, el Inter se eregía como nuevo favorito tras conseguir el gol ansiado. Sin embargo, Bayern fue muy superior en el primer tiempo, con la habilidad de Robben como estandarte, sumado al trabajo en la contención y distribución tanto de Schweinsteiger como de Luiz Gustavo, la velocidad de Müller y la potencia ofensiva de Mario Gómez. Fue este último quien capitalizó al máximo un tremendo error de Julio César: sí, como en el partido de ida, el alemán aprovecho un flojo rebote del arquero brasilero y con una buena definición puso el empate parcial. Si bien con ese resultado los locales accedían a cuartos, siguieron ejerciendo su dominio sobre el rival y 10 minutos más tarde, Robben hizo de las suyas y la pelota le quedó servida a Müller, quien definió de manera exquisita ante la salida de César. A partir de allí, los de Van Gaal no pudieron aprovechar varias ocasiones para sentenciar la serie, en especial una insólita jugada que Gómez metío sobre la línea de gol, Ranocchia la tocó, el balón primero impacto en Müller y luego en el palo, dandole una vida más al conjunto italiano.
En el segundo tiempo, el arquero visitante se ridimió con un par de buenas atajadas. Lo que estaba claro era que los de Munich no le estaban asestando el golpe final a un conjunto que de a poco se jugaba todo lo que tenía, ya que necesitaba de dos goles para meterse entre los 8 mejores de Europa. Un tímido al comienzo pero luego más calmo Coutinho jugó una buena pelota cruzada para Eto'o, quien descargó hacia atrás para la entrada de Sneijder. El holandés, con un fuerte derechazo cruzado empató el encuentro y desde allí todo cambio. Ya sin Robben en cancha, los alemanes se quedaron sin recursos en delantera y perdían la pelota con facilidad. Ribery estaba cansado y no desequilibraba como en la primera etapa. El Inter iba e iba y llegando al epílogo del encuentro, a dos minutos del final, una patriada de Eto'o dejó solo al macedonio Pandev, que con un perfecto zurdazo al ángulo le dio la clasificación al Inter. No hubo tiempo para más y en el Bayern Munich nadie lo podia creer: ni los jugadores, ni Van Gaal ni los aficionados, que vieron cómo otra vez el Inter les amargaba en el torneo de clubes más importante del Mundo.
El Inter mostró atributos que lo ponen en carrera para por lo menos pelear hasta el último momento por mantener la corona del año pasado.
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