Ambos por penales, fueron eliminados injustamente por Uruguay y Paraguay respectivamente. ¿Poco vuelo futbolístico o mediocridad a nivel mundial?
La tristeza de la eliminación Argentina sumó hoy una derrota impensada: Brasil fue más que una Paraguay amarreta, pero aguantó con un Villar enorme y pasó en una historica definición por penales.
En cuanto al conjunto de Batista, fue más que una Uruguay que se quedó con uno menos a los 30 del primer tiempo por expulsión de Pérez. Messi estuvo intratable, pero quedó evidenciado que el conjunto local depende de su inspiración. Defensivamente, la selección mostró su peor cara, con un Luis Suarez y un Diego Forlán incontenibles para Burdisso y Milito, ambos de flojo partido.
Cabe destacar que Muslera terminó siendo determinante en la victoria charrúa, no solo por el penal contenido a Carlos Tévez, sino también por las sendas situaciones de gol ahogadas a los jugadores argentinos.
La gran responsabilidad del fracaso argentino (fracaso porque sólo se gano 1 partido de 4, jugando en condición de local y ante el grupo más accesible de la Copa), es del técnico Batista. No fueron convocados volantes por afuera (se podría haber probado con Jonás Gutiérrez, Augusto Fernández, Sebastián Leto, entre otros). Se convocó a un interesante proyecto de nº 3, como es Marcos Rojo, y por una mala actuación en el debut, se volvió a recurrir a Zanetti, quien con 38 años sigue siendo el único lateral fijo del equipo. Sí se encontró en Zabaleta una opción más que válida para el lateral derecho, aunque tampoco empezó como titular y se fue ganando el puesto.
El checho pregonó una idea de juego interesante, de posesión de la pelota permanente y salida prolija, pero que por momentos fue carente de ritmo, velocidad y profundidad. Nunca se supo a qué jugó Cambiasso, Banega tampoco demostró su toque y panorama y por eso fue reemplazado por Gago, quien en el match ante Costa Rica y en el primer tiempo ante Uruguay fue determinante y el mejor socio que Messi pudo encontrar.
Será tiempo de revisar lo realizado en esta copa, tanto los aspectos positivos como negativos. Se deberá volver a las raíces de los juveniles, que también estan cayendo en desgracia, luego de los tiempos dorados de Pekerman y Tocalli. Con los hechos puestos, parecería que la era Maradona no terminó, por más que el 10 no siga al frente de la celeste y blanca.
En el caso de Brasil, también el scratch muestra una falta total de resultados alarmante, por más que en las últimas copas América las ganaron frente a Argentina.
Con resultados similares a los de nuestra selección, la verdeamarelha fue más que un Paraguay que estuvo totalmente abocado a meter, correr y quitar espacios. Robinho fue de lo mejor de los de Menezes, con su habilidad, panorama y reveldía. Sin embargo, Brasil se encontró con la muralla de Villar, quién como Muslera, mantuvo a su selección con vida, luego de varias situaciones de Pato (no estuvo del todo fino), Lúcio o Neymar.
Ya son dos mundiales que ambas selecciones no pasan de cuartos y también desde hace un tiempo que no demuestran un nivel superior acorde a las mega estrellas que poseen en sus planteles. Hoy por hoy, un equipo corredor, ordenado, luchador y prolijo puede ganar cualquier cosa. No por nada los 2 gigantes de América están fuera de la Copa, y en semis quedaron Perú y Paraguay.
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