jueves, 28 de octubre de 2010

ADIÓS, NÉSTOR KIRCHNER


Ayer se nos fue un político como pocos, luchador, un hombre de convicciones que sacó al país de una crisis tremenda y que volvió a darle esperanzas a un pueblo que parecía condenado al suplicio eterno. Desde este humilde lugar, las condolencias para la familia y el aliento a la señora presidente Cristina Fernánez de Kirchner.

martes, 12 de octubre de 2010

SI NO LA METE...


River despilfarró varias chances y no pasó del 0 ante Gimnasia, quien al final hasta pudo llevarse los 3 puntos. Los de Cappa hace 4 que no ganan.

Si en 15 minutos metiste 3 tiros en los palos; si se juega con dos 9 de área pero las chances que tienen siempre terminan afuera o hacen figura al arquero rival; si al segundo tiempo no sale a la cancha el jugador más desequilibrante del primer período. Todo estó englobó el encuentro de ayer entre River y Gimnasia: el conjunto local no pudo ante un muy débil conjunto plantese, que jugó a empatar y hasta pudo haber conseguido los 3 puntos.

Con una formación osada desde el comienzo, River se llevó por delante con buen fútbol y muchísimas situaciones de gol al lobo en los primeros 45 minutos. Lamela por izquierda fue decisivo: encaró, jugó e hizo jugar y hasta estrelló dos remates en los postes. Funes Mori volvió a fallar en una situación muy clara y tanto Mauro Díaz como Ortega no funcionaron de la manera que Cappa pretendía. Por el lado de la visita, muy poco para rescatar: el Gato Sessa revolcándose de un lado al otro y un Fabían Rinaudo poniendo el pecho y el sacrificio por todos en mitad de cancha.

La entrada de Buonanotte y Affranchino no dieron los frutos precisados(¿por qué salio Lamela?). Y el millonario, a medida que pasaban los minutos, se impacientaba y perdía claridad, al ritmo de los murmullos y lo "uuuh" por las nuevas situaciones mal gastadas. La salida de Arano y el ingreso de Caruso dividieron al partido: o River lo ganaba o Gimnasia se llevaba la victoria, ya que el local quedó totalmente descompensado. El partido se hizo vibrante y no había mitad de cancha. Carrizo volvió a aparecer en momentos claves y Córdoba se perdió un gol increíble. Los insultos de la barrabrava fueron apagados con alientos y los silbidos del final contrastados con aplausos, de un equipo que no pudo definirlo y que después fue un manojo de nervios ante el peor equipo del torneo.

River volvió a perdonar a su rival, como sucedió fechas atrás ante Quilmes. De esta forma, se alejó de la pelea por el título y sigue luchando ante los promedios. Según Cappa, el equipo no sufre de "ineficacia", sino de poca generación de juego. Creo que Cappa deberá rectificarse, porque en los últimos partidos como local, River generó muchísimo (cerca de 10 situaciones netas por partido) y concretó poco.

martes, 5 de octubre de 2010

¿DOS TÉCNICOS CON DOS CARAS?



La última fecha mostró a los técnico de River y Boca contradiciendose con sus ideales: la desdramatización y la forma de vivir el fútbol sin ser una cuestión "de vida o muerte".


Ángel Cappa es pasional, de eso no quedan dudas. Lleva al fútbol en la sangre como la mayoría en nuestro país. Claudio Borghi, además de este fuerte arraigo por la pelota, es alguien catalogado como sincero y que dice las cosas sin pelos en la lengua. Pero estos dos han quedado preso de sus palabras y se mostraron con actitudes contradictorias en ambos casos.

Ya tuvo inconvenientes con Quilmes en el Monumental y el domingo pasado en el Sola Cappa volvió a comportarse de manera reprochable ante el arbitraje de Pezzotta. Es cierto que los colegiados no están teniendo un buen torneo y sus fallos son muchas veces más que cuestionables, pero reaccionar constantemente de manera tan eufórica, como un niño al cual no le dan sus gustos, es por lo menos reprochable. Tal vez el técnico de River esté exteriorizando la todavía falta de funcionamiento aceitado que pretende para su River. Si bien don Ángel salió a pedir disculpas y prometió no volver a comportarse de esa manera, no es tema nuevo sus reacciones hacia los arbitrajes. Recordemos que cuando fue el entrenador de Huracán, también tuvo varios encontronazos con los árbitros. Cappa siempre pregona el buen fútbol y resta importancias a otros aspectos que rodean al juego y que hacen de este un deporte que para muchos, es de vida o muerte. Por eso resulta paradójico y contradictorio sus actitudes y dichos ante el arbitraje en general.

Si bien Borghi no es de recaer en el aspecto arbitral (aunque en algunos partidos desfavorables mencionó algunos errores de la ley), llama la atención, siendo una persona tan noble y sincera, el vaivén con el que se manejo su presunta salida de Boca. Es cierto que muchas veces en el periodismo se "juega" cruelmente con los técnicos (dos o tres partidos sin victorias y se empieza a especular con la salida del DT), pero en este caso fue el propio Borghi quien puso en el aire la sensación de "pierdo y me voy". Se dice que había tomado la decisión de irse en el vestuario post derrota con Lanús. Y sin embargo hoy dirigió la práctica xeneize (una buena: Riquelme hizo fútbol) y seguirá al frente del equipo. El tema es saber, ante este amague que hizo el bichi, ¿cuánto podrá durar sabiendo que ya renunció y que fue convencido tanto por dirigentes como por jugadores?¿tendrá la fuerza y espalda necesaria para bancar una nueva derrota deportiva?. Desde este medio, creo que Borghi debe seguir, ya que planteó una reestructuración total de la primera división de Boca y que además se incorporaron todos los jugadores que el mismo técnico pidió. El problema es como quedará parado Borghi ante el futuro inmediato y qué podrá cambiar en tan corto plazo.

Dos técnicos que pregonan un fútbol parecido y una manera de ser similar se vieron envueltos en contradicciones que dejan interrogantes: ¿es la presión de los clubes más grandes de Argentina la que los hace accionar así? o ¿piensan de una manera con anterioridad y luego a la hora de los bifes hay cambios de discurso?