lunes, 23 de agosto de 2010

3 de 3, nada mal...


River le ganó a Independiente y sumó todos los puntos que disputó hasta el momento. Debe mejorar, pero el equipo ha cambiado y se empieza a asemejar con lo que es su historia futbolística.

Sufrió por demás en un cotejo en el cual el 3 a 1 le quedaba bien. Le falta mantener el rendimiento de los primeros tiempos (sucedió también frente a Huracán) y todavía persisten algunos desacoples defensivos. Sin embargo, River es puntero y le descontó muchísimos puntos a los equipos que pugnan por salir de la zona baja de los promedios.

Fue eficaz, rápido y letal ante un Independiente que se regaló defensivamente y que a la hora de generar, encontró pocos argumentos para llegarle con claridad a Carrizo. Con un Funes Mori que cada vez está mejor, con Lanzini como buena figura (17 años con una calidad que le dan una pinta de crack tremenda), Almeyda el león de siempre y otro gran desempeño de Maidana, los de Cappa fueron ampliamente superiores a los de Avellaneda.

Más allá del gol en offside (el 2do de River y de Funes Mori), el melli se encuentra de racha y además está jugando bien en función del equipo: pivotea con criterio, la larga cuando hay que hacerlo y se está animando a encarar con mucha soltura y agilidad. Lanzini demostró que tiene calidad, con la exquisita asistencia a Funes en el segundo gol. Ferrari es la locomotora que barrió con todo por derecha (una chance en la selección, ¿por qué no?) y Carrizo es el gigante arquero que con aparecer cuando se lo requiere, River sabe que esta cubierto. Tal vez el del domingo fue el peor partido de Ferrero con la banda roja, aunque tampoco fue un papelón. Arano alternó buenas con malas y por afuera, Affranchino y Pereyra cumplieron brindando sacrificio y movilidad para ser alternativas de pase.

A River sólo le falta prolongar, como pide Cappa, lo bueno de los primeros tiempos a los segundos 45 minutos: fue carencia en Huracán y lo sufrió sobre el final ayer, cuando de no ser por el 1 millonario, Silvera hubiera marcado logrando un empate claramente injusto.

River sueña a lo grande: está invicto y en la punta junto con Vélez, pero debe mejorar e ir partido tras partido. Tiene una identidad de juego; es eficaz y bastante sólido en defensa, pero todavía, queda una vida por jugarse.

domingo, 8 de agosto de 2010

BOCA SE LLEVO TAN SOLO UN PUNTO EN SU DEBUT


Igualó 1 a 1 frente a Godoy Cruz en Mendoza y mostró caras distintas en varios segmentos del encuentro.

Terminó siendo parejo y sobre el final el local se lo pudo haber llevado, ya que el palo le negó el gol a Villar cuando al partido le quedaban un puñado de minutos. El equipo del turco Asad se mostró ambicioso y fue siempre a buscar el arco de Lucchetti. El Boca modelo Borghi presentó la innovadora línea de 3 y los 2 volantes de contención que tanto caracterizaron al técnico en su paso por Argentinos Juniors.

El comienzo mostró a un cuadro visitante muy dubitativo e inconexo con la pelota: los despejes tanto de Cellay como de Caruzzo o Insaurralde terminaban en nuevas arrementidas por parte del cuadro tombino. Y fue en ese furioso amanacer por parte de Godoz Cruz que se abrió el marcador: un centro pasado de izquierda a derecha encontró una pésima resolución de Giménez (adentro del área la pelota quema, hay que mandarla afuera), quien la paró de pecho y se la dejó servida a Roberto Russo, que de zurda fusiló al 1 xeneize.

La visita sintió el impacto y algunos minutos después del primer gol, logró empatar tras un pase de Jesús Méndez (muchos firuletes innecesarios), que encontró a Lucas Viatri y este definió de gran forma ante Ibañez. A partir de allí, Boca mejoró y mostró su mejor cara: solidez defensiva y buen control de la pelota. Los locales bajaron el ritmo y se fueron con cierta preocupación a los vestuarios.

Para los últimos 45 minutos, Boca mantuvo la sintonía del final de la etapa anterior y casi logra el segundo por intermedio de Palermo: el capitán quedó mano a mano con el arquero, la punteó de zurda pero la bola dio en el palo y no entró. Fue a partir de aquí que el partido no tuvo dueño definido: pareció que Boca de a poco se iba quedando sin nafta y que el tomba no encontraba como entrarle. Pero lo primero se hacía cada vez más notorio y los locales fueron en busca de la victoria. Lucchetti se lo tapó a Ramirez, luego en pelotas aéreas los de blanco no la pudieron meter y sobre el final la ya mencionada jugada de Villar: centro al corazón del área, un rebote que va hacia la derecha, Villar cabecea y la redonda que roza en la mano de Carruzzo (no fue penal ni por asomo) y la pelota que se estrella en el palo. De esta forma, Godoy Cruz dejó una imagen un poco más aceptable que la de un Boca que por momentos jugó bien, pero que pareció carecer de resto físico y con contó con algunas dudas tanto en defensa como en mitad de cancha: para jugar con línea de 3, hay que tener carrileros con buena recuperación de posición, además de velocidad y resistencia física.

Los de Borghi recibirán a Racing en la segunda fecha, mientras que el equipo de Asad visitará a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro.

miércoles, 4 de agosto de 2010

LOS 2 GRANDES RENUEVAN PILCHA E ILUSIONES



Tanto River como Boca presentarán nueva indumentaria de cara a la próxima temporada. ¿Este cambio es sólo estético o también hay cambios sustanciales?

Coincidencia o no, los dos clubes más grandes del país tendrán nueva camiseta y ambas hacen acordar a modelos retro: la de River se asemeja a la época de 1986 (donde el club de Núñez bajo el mando del Bambino Veira logró el torneo local, la Libertadores y la Intercontinental) y la de Boca se parece a aquella del 2000, año en el cual Bianchi empezó a forjar la rica historia del club de la ribera.

Parecería que estos cambios en la vestimenta, quieren generar un impacto más allá de lo estético: River y Boca quieren y DEBEN cambiar su imagen, tanto futbolística como en cuanto a institución se refieren.

Empezando por el más necesitado, River tiene que hacer una temporada más que buena si quiere evitar tanto el descenso directo como la promoción. Una realidad inusitada para un club que no sabe de esas luchas y siempre estuvo abocado a las peleas por el campeonato. Con esto, desde la dirigencia parece que han tomado el toro por las astas y no han especulado a la hora de los refuerzos: volvieron Juan Pablo Carrizo (figura del campeón del River versión Simeone 2008) y Cristian Nasuti (varios años en la institución que le permiten conocer el mundo River).Llegaron jugadores de buen nivel como Acevedo (fue en su primera mitad en Independiente la figura), Jonatan Maidana (buen torneo en Banfield), Leandro Caruso (arrancó bien en Vélez, luego las lesiones lo tuvieron a maltraer), Carlos Arano (jugador importante del Huracán de Cappa), Adalberto Román (obsesión de Passarella para la zaga central), Josepmir Ballón (mediocampista de selección peruana) y la rutilante incorporación de Mariano Pavone (un 9 con todas las letras, que deberá demostrar por qúe fue codiciado en cada mercado de pases). Sumado a la vuelta a pleno de Diego Buonanotte, Cappa cuanta con calidad, variedad y una mezcla de experiencia con juventud. La gran aparición de Lanzini, el buen nivel mostrado tanto por Affranchino como por Pereyra más el gran rendimiento de Ferrero en sus primeros 6 meses con la banda, hacen del cuadro millonario un candidato serio a pelear arriba y de esa forma olvidarse de los fantasmas del descenso. Con un esquema super ofensivo, movilidad en ataque y la premisa de cuidar el balón, Cappa quiere dejar su sello en la institución de Núñez.

Por el lado de Boca, la contratación de Borghi como técnico trajo un cambio más que importante: por primera vez en su historia, los xeneizes jugarán con línea de 3 en el fondo. Y para esto, las incorporaciones de Cristian Cellay, Juan Insaurralde y Matías Caruzzo son fundamentales, junto con la llegada de Cristian Lucchetti (arquero de buena técnica con la pelota en los pies). La vuelta de Sebastián Battaglia es más que un refuerzo: el ya histórico 5 de Boca tendrá la misión de volver a imponer su jerarquía en la zona en donde los partidos se definen. Otro jugador identificado con el club que retorna es Clemente Rodruíguez, un jugador que ha madurado mucho y que no por nada fue mundialista en Sudáfrica 2010. Damián Escudero es una incógnita, aunque el ex Vélez demostró en su aparición ser un jugador de nivel Europeo. Las renovaciones de Palermo y Riquelme aseguran la jerarquía y el respeto por los 2 mayores ídolos de la historia boquense. Resta saber que será del chileno Fierro, ya que todavía no se resuelve su situación tanto médica como contraactual.

Lo cierto es que ambos gigantes intentan recuperarse: uno apremiado por el flaco promedio y el otro herido en su orgullo por un último año de derrotas impensadas. River y Boca cambian la vestimenta, pero van a intentar cambiar algo más.