jueves, 13 de mayo de 2010

FEDERER DIO UNA NUEVA CLASE DE TENIS EN MADRID


Derrotó a su compatriota Stanislas Wawrinka por 6-3 y 6-1 y accedió a la tercera ronda del Masters 1000 de Madrid.

Necesitaba el número 1 del mundo una actuación como la que hoy dio en España. Teniendo en cuenta sus últimos torneos, en los cuales había sido eliminado rápidamente y frente a rivales a los cuales se supone no debería tener inconvenientes (lease Gulbis o Montanes). Hoy tuvo una prueba importante frente a un jugador que lo conoce mucho, debido a que suele ser su pareja de dobles (obtuvieron el oro en Pekín). Sin embargo, Roger jugó un partidazo, recordando aquellas épocas en donde el único que podía frenar al astro del tenis (y nada más en polvo de ladrillo) era Rafael Nadal.

El encuentro tuvo a Federer con una alta sensibilidad en todos sus golpes: alternó el drive (tanto pararelo como invertido), revés con slice o top, drop shots, globos y todos los recursos que puede tener un tenista. Si bien Wawrinka tuvo un mejor porcentaje con el primer saque y empezó quebrando el encuentro, sufrió dos quiebres los cuales terminaron definiendo la primera manga para el mejor de todos. No fue que Stanislas jugó mal: Roger tuvo un gran día. Además, el número 1 del ranking ganó mayor cantidad de puntos con sus dos saques que su rival, el cual no pudo en ninguno de los 2 rubros superar el 50%. En la devolución de ambos también estuvo la clave del primer set: mientras que Roger pudo ganar el 50%, Wawrinka logró tan solo el 28%. El primer set se cerró con un contundente 6-3.

El segundo set, fue un monólogo del multi campeón: dos quiebres seguidos, cambios de ritmo, de ángulos y de velocidades y el contundente número de 3 quiebres en 3 oportunidades. Si bien en cuanto al porcentaje de primeros saques estuvieron parejos (75% cada uno), los puntos ganados con dicho tópico mostraron lo abasallante que fue Federer: 92% contra el 44%. Con su segundo saque, el número 1 buscó permanentemente el saque y approach, táctica que pocas veces fue resuelta por su rival. Wawrinka no tuvo chance de quiebre alguna y ya con el parcial 4-0 se lo vio abatido y sufriendo el partido. Solamente pudo ganar un juego con su saque y el resto lo hizo Federer, para cerrar el partido 6-3 y 6-1.

Con este nivel los fanáticos del suizo y del tenis mundial se pueden entusiasmar. Sin embargo, la inestabilidad que está mostrando en su juego no garantiza que la defensa del título sea algo fácil, más teniendo en cuenta que Nadal está volviendo a ser el de antes en esta superficie. Ahora, Roger enfrentará al letón Gulbis, quien lo eliminó en el Master de Roma hace pocos días.

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